Es necesario que entre nuestra familia para que conviva mejor en la cuarentena se es necesario saber cómo llevar bien esas relaciones y que circunstancias pueden surgir y como abordarlos.
1) Para que la convivencia familiar sea pacífica y haya armonía en casa, te proponemos una serie de consejos:
- Identificar los pensamientos que nos generan malestar: Es importante utilizar toda nuestra inteligencia emocional para saber qué pensamientos nos generan emociones negativas y comprender que otros miembros de la familia también pueden experimentar emociones que debemos comprender. Es fundamental controlar esos pensamientos para poder gestionar las emociones que provocan.
- Dosificar la información que consultas al día y asegurar que sea fiable: En circunstancias normales, recibimos multitud de información cada día, pero en la situación actual con la crisis del coronavirus, la cantidad de información que circula por internet sobre el tema es abrumadora. Es importante que elijas un momento del día para estar informado y que solo consultes fuentes fiables.
- Apaga tú móvil en algún momento del día: Estamos en un momento en el que recibimos muchos mensajes y llamadas de familiares, amigos y desconocidos. Esto nos hace estar permanentemente atentos al móvil, y es fundamental desconectar en algún momento y apagar el móvil para tener un rato de tranquilidad.
- Respetar los horarios: Para que toda la familia siga una organización es importante mantener los horarios del día a día: hora de levantarse, de desayunar, de estudiar o trabajar, de comer y de cenar.
- Mantener las rutinas o ajustarlas a la nueva realidad: Los niños y niñas no asisten a la escuela debido a la cuarentena por lo que es necesario que mantengan una rutina que ocupe y organice su tiempo. Si tienen deberes del colegio ayúdales si es necesario a hacerlos y fomenta que tengan un determinado orden de tareas cada día. Para que los niños y niñas colaboren podéis hacer reuniones diarias en las que se les asignen tareas y ellos tomen decisiones sobre su actividad. Cuando les involucras se esfuerzan más en alcanzar los objetivos marcados.
- Comunicarte de forma clara: El miedo y la ansiedad que puede generar la cuarentena en la que vivimos puede tener como consecuencia que no logremos comunicarnos de forma sencilla y clara con nuestra familia. Es fundamental que mantengas la calma y que te expreses con palabras sencillas y fáciles de entender, sobre todo cuando hables con tus hijos e hijas.
- Gestionar el miedo: En unas circunstancias como la que estamos viviendo estos días, el miedo es una emoción normal. Se trata de una forma de protección frente a algo que vemos como una amenaza. Debemos gestionar esa emoción y hablar con nuestros hijos e hijas sobre lo que sentimos, así como ayudar a los más pequeños a que se expresen si sienten miedo.
- Aprender a escuchar: Las prisas del día a día nos impiden pararnos a hacer algo fundamental: escuchar a nuestros seres queridos. Pregunta a tu pareja a tus hijos e hijas, haz que se expresen, interésate por ellos y escucha con atención lo que te dicen.
- Hacer actividades con tus hijos e hijas en casa: Estar en casa con tus hijos e hijas es una oportunidad para hacer cosas con ellos: juega, canta, baila, dibuja, cocina… Disfruta de cada momento en familia.
- Trabajar valores: La cuarentena y todos los ejemplos de solidaridad que se están produciendo, pueden ser una excelente forma de que los niños y niñas entiendan la importancia de valores como la solidaridad, el respeto o la ayuda mutua.
- Cuídate para poder cuidarlos: En este momento la salud es fundamental y cuidarnos para poder cuidar de nuestros hijos, hijas y de las personas mayores, es fundamental. Respeta todas las indicaciones que han dado las autoridades y cuídate.
- Aprender a ser más flexible: Estos días de cuarentena pueden ayudarnos a ser más flexibles, con nuestra pareja o hijos e hijas. No seas tan exigente, comprende cómo se sienten los demás y permite que cada persona tenga su espacio.
- Asumir el miedo para evitar el pánico: Es una emoción natural, pero no podemos dejar que nos controle o sobrecoja. El miedo sano me permite protegerme, me hace proactivo y dispuesto a cuidar también a los demás.
- Comunicarse de forma clara: Sentarse a hablar sobre la situación y sobre lo que sienten. Todos deben tener derecho a opinar y a preguntar, incluyendo niños y personas mayores.
- Escuchar al otro: Comunicarse para entender sus necesidades, no para reprocharle ideas o sentimientos. Establecer tareas juntos y formas de colaborar.
- Hacer actividades juntos: Como compartir una ronda de juegos de mesa, lecturas en grupo o la preparación de alguna receta nueva.
- Respetar los momentos de soledad: No podemos hacer todo juntos. Cada miembro del hogar tiene intereses que desea desarrollar, necesita espacios para relajarse, o incluso debe atender tareas de teletrabajo.
3) Al manejar las discusiones o malentendidos:
- Asumir que pueden ocurrir: No podemos dar por sentado que como se trata de la familia todo saldrá bien Podemos comenzar a ver la culpa en otro o sentir rabia., Hay que tomar en cuenta que al estar juntos por varios días podemos tener conflictos, y si en una familia hay ciertos resentimientos o resquemores, que también son parte de la convivencia, van a salir en el confinamiento. Sabiendo esto, hay que buscar maneras de manejarlo.
- Tomar distancia cuando nos sentimos ofuscados: Comprender que la familia estará junta en un solo lugar por mucho tiempo, y es mejor evitar que las discusiones se agraven.
- Tomar un momento para relajarse: Respirar profundamente, el tiempo que la persona necesite. Una vez que se sienta más calmada, estará más dispuesta a resolver la discusión sin alterarse.
4) Al ayudar a un familiar que siente mucho miedo o estrés:
- Evitar hablar constantemente sobre el COVID-19.
- Informar a sus familiares de manera realista, y no distribuya información no verificada sobre la enfermedad.
- No mentirle a los niños ni a las personas mayores que viven con usted, hablar con claridad sobre lo que ocurre y por qué es importante quedarse en casa. No es recomendable calmarlos diciendo que no pasa nada y que todo está en orden, eso los confunde, porque pueden ver que la realidad es otra.
5) Para combatir el aburrimiento:
- Aprovechar la oportunidad para hacer actividades que le gusten, pero a las que no puede dedicar mucho tiempo en su vida cotidiana. Por ejemplo, leer libros, ver películas o series, hacer ejercicio.
- Aprender algo nuevo y aprovechar la tecnología para ver tutoriales de manualidades, pintura y oficios en YouTube.
- Llamar a familiares y amigos que han migrado y a los que pocas veces les dedicamos tiempo.
- Mantener las rutinas diarias en casa.
- Recuperar viejas costumbres, como ver una película en familia o sentarse a comer todos juntos.
6) Para que se fortalezca la pareja:
- Compartir tiempo de calidad, pero dejar espacio para actividades individuales.
- No tomar decisiones definitivas: La cuarentena es pasajera, en momentos de crisis perdemos la perspectiva, hay conflictos y hay que tener cuidado con pensar que la pareja no funciona o que usted quiere irse de la casa.
- Compartir el cuidado de los niños: Si se tienen niños pequeños, hacer equipo para atenderlos y luego poder tener un rato a solas; bien sea para lectura, estudiar, hacer ejercicio, meditar, hacer contacto con familiares que están lejos.
7) Para que los niños se mantengan activos:
- Jugar en familia: Abramos espacio para el juego juntos, que los niños tengan una actividad lúdica fuera de la pantalla.
- Vigilar que no pasen muchas horas frente a la computadora o con el teléfono inteligente, expuestos a todo tipo de noticias e información, muchas de ellas alarmistas o falsas.
- Incluirlos en actividades de la casa, invitándolos a participar de forma divertida.
- Animarlos a hacer tareas escolares, sin exagerar: Quizá al comienzo del confinamiento estemos muy ansiosos por mantener a nuestros hijos conectados con actividades académicas, pero en unos días nos daremos cuenta de que imitar la estructura escolar es más retador de lo que pensábamos. El niño o niña puede dividir su tiempo y participar también de juegos y distracciones.
8) Al hablar con un adolescente de la familia:
- Comprender que es normal que intenten llevar la contraria y que quieran diferenciarse de sus padres.
- No desesperarse e invitarlos a cooperar: Hay que entrarles desde el afecto, no con el tono restrictivo, decirles que comprendemos que quieren ser diferentes, pero que en esta situación de emergencia necesitamos que colaboren para poder protegerlos.
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