Este es el segundo artículo donde abordaremos otros temas a tomar en cuenta para emprender. ¡Comencemos!.
¿Qué son metas, objetivos, misión, visión, valores?
2) Objetivos: Son resultados, situaciones o estados que una empresa pretende alcanzar o a los que pretende llegar, en un periodo de tiempo y a través del uso de los recursos y capacidades con los que dispone o planea disponer. En este punto hay dos tipos los cuales son:
- Objetivos generales: Son objetivos basados en expresiones generales o genéricas, pero siempre y cuando estos sirvan de referencia para establecer objetivos específicos.
- Objetivos específicos: Son objetivos concretos expresados en términos de cantidad y tiempo. Los objetivos específicos son necesarios para alcanzar los objetivos generales.
- Valores sociales: hablan sobre la responsabilidad social o la contribución al medio ambiente; acerca de una dinámica de trabajo o incluso de la felicidad, por ejemplo: “sustentabilidad” y “cooperación”.
- Valores de desarrollo: dictan la pauta de la mejora continua, además del impacto en las comunidades; entre estos está la innovación.
- Valores en las dinámicas de trabajo: refieren a la actividad interna, como la eficiencia y la excelencia.
- Valores del servicio al cliente: indican una satisfacción inigualable; algunos ejemplos son la actitud de servicio, el respeto y la escucha activa.
¿Por qué no nos animamos a emprender?
- Salir de la zona de confort nos da miedo.
- Emprender un proyecto propio causa inseguridad.
- Recibir un salario mensual nos da tranquilidad.
- Atesoramos sueños pero los posponemos.
- No sabemos lo que realmente queremos hacer con nuestra vida.
- O tal vez no hemos encontrado nuestro propósito.
- No nos decidimos a tomar las riendas de nuestro futuro.
- Siempre estamos esperando a que las cosas cambien (la situación del país, nuestra economía, nuestra vida familiar, nuestro trabajo).
- Porque pensamos que todavía no sabemos lo suficiente.
- Pensamos que no tenemos nada que ofrecer a otras personas.
¿Por qué animarse a emprender?
- Para vivir tu sueño.
- Ser tu propio jefe (esto conlleva responsabilidad y autoconocimiento).
- Vivir de algo que te apasiona.
- Poder adaptar tus horarios a tu vida personal (ésto conlleva organización).
- Estar cerca de tus seres queridos no tiene precio.
- Disfrutar del trabajo.
- Porque quieres que tu situación cambie y mejore.
- Las oportunidades se van para siempre si no las aprovechamos.
¿Cómo animarse a emprender?
- Cambia tu mentalidad: Nuestra mente es tan poderosa que puede llegar a paralizarnos. Cuando estamos en la etapa de querer emprender pero no nos animamos, nuestra mente nos empieza a enviar mensajes negativos.
- Inicia progresivamente: Si tienes un trabajo estable y estás acostumbrado a este estilo de vida, ¡por favor! no te embarques en una aventura sin preparación previa. No renuncies de la noche a la mañana para perseguir un sueño sin tener un plan, puedes empezar poco a poco en tus tiempos libres.
Investiga tu mercado, elabora un plan de negocio, empieza a gestionar tu marca personal. En fin puedes hacer muchas cosas antes de lanzarte al vacío, esto también evita que el temor a lo desconocido esté controlado. Ahora bien, si de pronto te despiden o te encuentras sin trabajo por algún motivo adverso entonces no tendrás mucho tiempo de planificar, pero tampoco significa que te lances invirtiendo todo lo que te queda sin tener claros tus objetivos.
- Investiga y planifica: Mientras más investigues, más confiada te sentirás porque conocerás a dónde te diriges. Toma en cuenta que emprender también supone un riesgo y una aventura, eso también forma parte del espíritu emprendedor. No esperes que todo sea color de rosa, sino tampoco tiene chiste el recorrido, tampoco esperes saber todo antes de emprender, porque al emprender aprendes muchas más cosas, te das cuenta que aunque pienses que ya sabes muchas cosas, también existen otras que desconoces.
- Capacítate: Asiste a seminarios, a cursos, a talleres sobre tu temática o tu sector. Todo esto te permitirá darte cuenta de las grandes oportunidades que hay afuera, y, que muchas veces estando en nuestro mundo no podemos ver.
Importancia de emprender:
Los emprendimientos personales (por ejemplo, poner un negocio de
productos propios) generan beneficios no sólo de tipo económicos sino también,
y especialmente, de autoestima ya que uno puede aprender y darse cuenta
conscientemente de lo que es capaz, de lo que puede lograr, proyectando a
futuro y esforzándose día a día. El emprendimiento personal puede ser algo
deseado por años o algo que surge en el momento; de cualquier modo debe ser
entendido como algo positivo y estimulante en la vida de cualquier persona.
En muchos países (casi todos los países
Latinoamericanos), para muchos profesionales, la única opción de obtener un
ingreso decente, es mediante el desarrollo de un proyecto propio. Ante estas
circunstancias económicas, el emprendimiento es el salvador de muchas familias,
en la medida en que les permite emprender proyectos productivos, con los que
puedan generar sus propios recursos, y les permita mejorar su calidad de Vida.
¡VAMOS A EMPRENDER!

























